viernes, 12 de septiembre de 2014

Indefensión aprendida

La indefensión aprendida es una teoría psicológica, que se puede resumir como el aprender a no luchar más cuando se enfrenta una experiencia, negativa o desagradable de origen externo.

Lamentablemente en nuestro país tenemos una larga lista de experiencias negativas, luego de varias elecciones y procesos algunos “democráticos” y otros no tantos “vacío de poder del 2002” todos con resultados negativos para la ciudadanía, es normal que muchos venezolanos no tengamos esperanzas, o de momento no vislumbremos la luz al final de este camino, lo que no podemos permitirnos es el dejar de aspirar  y trabajar por un mejor porvenir para todos. Por muy cliché que esto suene no podemos regalar nuestra patria así de fácil.

Posiblemente parezca muy ingenuo el anterior planteamiento, pero es precisamente llenarnos de negativismo y resignación lo que requiere este gobierno para atornillarse y subyugar toda fuerza o capacidad de respuesta, cada movimiento del Psuv buscar desmoralizar y ridiculizar cualquier voz crítica, con la finalidad de que el ciudadano vaya perdiendo toda esperanza de cambio o solución.

Los dirigentes de este gobierno se han encargado sistemáticamente de mantener al ciudadano ocupado y preocupado por el día a día, de manera tal que los problemas a mediano y largo plazo se postergan y parecen perderse en el firmamento, hasta que ya es muy tarde para darse cuenta.

Esta teoría puede servirnos para explicar lo que le ocurre al venezolano en su constante intento por adaptarse a los cambios de la vida en sociedad, ya que, se ve envuelto en una lucha diaria por subsistir, a su vez envuelto en una persistente paranoia a causa de la violencia desatada, que no distingue de raza, credo o clase social. Nos hemos visto en la obligación de adaptarnos casi que por supervivencia a los abusos en incompetencia de parte del gobierno.

Aun así me llama la atención la respuesta ante esta situación como sociedad, donde se palpa una aguda pérdida de la capacidad de asombro ante cualquier hecho de violencia, sin dejar muy atrás la cuestionable “habilidad” del venezolano de hacer de toda tragedia un chiste, cada vez estamos más subordinados a la grave humillación de tener que soportar las colas, la escasez, la falta de suministro de agua, los cortes eléctricos y como cada día esto pasa a formar parte de la cotidianidad

El autor Cesar Vidal plantea como los regímenes alrededor del mundo, utilizan el lenguaje y la indefensión aprendida para prolongarse el mayor tiempo posible en el poder

He llegado a pensar que tenemos  cierta cobardía disfrazada de “tolerancia” y eso es lo que ha permitido a este a gobierno llegar a donde ha llegado y le va a permitir que aumente la gasolina, sino hacemos algo. Con esto no hago un llamado a la resignación, pero tampoco a acciones de violencia desgastante que solo han servido para mostrar la verdadera naturaleza violenta de algunos oficialistas y de parte de la FANB.

Considero que es hora de organizar la agenda social y avanzar con protestas y propuestas concretas, que permitan al ciudadano incorporarse progresivamente y conectar de nuevo con la esperanza de vivir en un mejor país.

Como diría Viktor Frankl un Psiquiatra sobreviviente de holocausto nazi “Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir como responder a esas circunstancias”
Politólogo José Leonardo Caldera

@JoseLCaldera

Sec. De formación de UNT-Zulia

Excusas escasas

El reciente enroque del gabinete nacional no es más que otra muestra de dimensiones bíblicas del desprecio que siente el Gobierno por el pueblo, al repetir el mismo line-up que ha quebrado a un país petrolero en tiempo récord.
Siguen apostando a los sofismas de construir enemigos externos para generar situaciones que le permitan tomar decisiones políticas y así profundizar su dominio sobre la sociedad, de esta manera tenemos la falta de producción nacional, responsabilizan a una supuesta guerra económica y toma como medida de solución, una libreta de razonamiento digital (vaya innovación).
Seguimos teniendo los mismos problemas y al parecer no hay voluntad alguna por cambiar la situación actual, al Gobierno le da resultado tener al venezolano preocupado por sus necesidades inmediatas (comida, seguridad, salud) para de esta manera, dejarle subyugarlo a ser parte de una fuerza humillada y desmoralizada, incapaz de salir a conquistar sus luchas reivindicativas.
No obstante, corre el riesgo de que en cualquier momento la impotencia del pueblo desemboque en una fuerte protesta popular que ni la represión podrá detener. El Gobierno sigue jugando con fuego en un constante reto a la paciencia y al temple democrático de los venezolanos, más sin embargo aún queda mucho que comprender de las razones, por las cuales, sigue contando con cierto nivel de apoyo, aunque cada vez menor.
Mientras tanto es tarea de todos el seguir convenciendo a la gente y explicarles que no vamos por buen camino, que no hay medicamentos para nuestros enfermos, que no existe posibilidad real de adquirir un hogar digno o un automóvil por cuenta propia, que los servicios públicos están en decadencia  y que lamentablemente nuestro mejor recurso humano está saliendo del país debido a las escasas oportunidades de progresar.
Luego del reciente asesinato de un excompañero de clases, para robarle el teléfono, se me hace imposible criticar a quienes se van del país, asumiendo una dura decisión de apartarse de su familia y amigos, para escabullirse de la inseguridad que enluta hogares a diario.
Resulta insólito pensar, que luego de ser durante muchos años puerto de llegada y prosperidad para tantos inmigrantes, hoy en día somos un país donde su principal fuerza productiva, jóvenes profesionales, se encuentran buscando oportunidades de salir del país para su desarrollo.
Tras quince años en el poder las excusas comienzan a escasear, y con ellas es innegable el declive del chavismo-madurismo, ante esta situación inaguantable tenemos la tarea de actuar en todos los campos de la vida ciudadana, que contempla la Constitución, desde protestas de alto contenido social hasta preparar el escenario de las próximas elecciones parlamentarias.
Es una obligación moral y hasta biológica el oponerse a esta nueva oligarquía que ha traicionado toda esperanza de cambio que en su momento empujó a Chávez al poder.
Ya llegará el tiempo en el que paguen quienes han obligado a despedir entre lágrimas y antes de tiempo a nuestros amigos y familiares.

José Leonardo Caldera|Secretario de Formación JDS-ZULIA

Realismo no tan magico

A mi juicio, una importante cantidad de venezolanos es fanática de las soluciones mágicas. De ahí que buena parte también es responsable de la demagogia que vemos en la política nacional. La explicación del porqué estamos como estamos, pasa por los políticos que actualmente llevan las riendas del país; pero nos hemos preguntado: ¿quién fue el que los llevó a donde están? ¿Acaso no fue la misma población que creyó a lo mejor por ingenuidad o a lo mejor por desesperación, en quien le regala una lavadora, una beca, un crédito, etc.? ¿O es que nadie se pregunta de dónde sale el dinero para pagar por todo eso?
Un ejemplo palpable de la descomposición social en la que nos ha sumergido este Gobierno es la actual situación financiera en la cual se encuentra el país. Mientras se aprueba una Ley Habilitante, cuyo único fin era implementar mecanismos legales para la lucha contra la corrupción, hasta el momento no se ha apresado al primer miembro del gabinete por estos hechos ilícitos. No obstante, el Ejecutivo nacional toma medidas contra otras naciones (caso Hugo Carvajal-Holanda), por el encarcelamiento de ex funcionarios del Gobierno venezolano detenido por vínculos con el narcotráfico.
Y mientras las crisis en los servicios básicos se agudiza y la violencia sigue enlutando a los hogares del país, la Asamblea Nacional decide aprobar más de dos millones de bolívares “fuertes” (dos millardos de los de antes), para la lucha contra la guerra mediática.
Los psicólogos sociales afirman que la realidad es una construcción social que pasa por la aceptación de ciertos comportamientos y el establecimiento de una serie de reglas de convivencia, que permita la sana interacción de las personas en sociedad.
Ahora me pregunto: ¿será que estamos resignados a aceptar que esta “realidad” se imponga en nuestra sociedad? Los políticos debemos comenzar a construir nuevos símbolos que nos permitan dar testimonio de franqueza y abandonar toda aspiración cortoplacista, la cual nos pone en la senda de la demagogia.
Desde UNT podemos comenzar a construir una ventana de expresión y participación social, que nos permita retomar los caminos de la lucha por la justicia social; pero antes debemos desprendernos de toda promesa sospechosa de solución mágica para esta crisis social.
Como dicen los ancianos del Táchira: “No cambiemos camino por trocha”, y menos en estos días en los que es importante reconocer y explicar a la gente, que el problema no es sólo culpa de un Presidente incapaz, sino que tras él, hay toda una estructura de gobierno atornillada y concentrada en temas que no brindan solución a los problemas del país.
Mientras el Ejecutivo nacional pretenda invertir sus “escasos” recursos en la constante persecución de los dirigentes de oposición, o en actividades que no son propias del gobierno -por ejemplo: construcción de hoteles 5 estrellas, administración de entidades financieras o areperas socialistas- , difícilmente mejore la situación actual; pero muy probablemente seguirá ganando elecciones (por demagogia).
A menos que hagamos entender al ciudadano lo que dijese Arturo Uslar Pietri, padre del realismo mágico literario en Venezuela: “La riqueza del suelo entre nosotros no sólo no aumenta, sino tiende a desaparecer”.
@JoseLCaldera
Secretario de formación de UNT-Zulia