La indefensión aprendida es una teoría psicológica, que se puede resumir como el aprender a no luchar más cuando se enfrenta una experiencia, negativa o desagradable de origen externo.
Lamentablemente en nuestro país tenemos una larga lista de experiencias negativas, luego de varias elecciones y procesos algunos “democráticos” y otros no tantos “vacío de poder del 2002” todos con resultados negativos para la ciudadanía, es normal que muchos venezolanos no tengamos esperanzas, o de momento no vislumbremos la luz al final de este camino, lo que no podemos permitirnos es el dejar de aspirar y trabajar por un mejor porvenir para todos. Por muy cliché que esto suene no podemos regalar nuestra patria así de fácil.
Posiblemente parezca muy ingenuo el anterior planteamiento, pero es precisamente llenarnos de negativismo y resignación lo que requiere este gobierno para atornillarse y subyugar toda fuerza o capacidad de respuesta, cada movimiento del Psuv buscar desmoralizar y ridiculizar cualquier voz crítica, con la finalidad de que el ciudadano vaya perdiendo toda esperanza de cambio o solución.
Los dirigentes de este gobierno se han encargado sistemáticamente de mantener al ciudadano ocupado y preocupado por el día a día, de manera tal que los problemas a mediano y largo plazo se postergan y parecen perderse en el firmamento, hasta que ya es muy tarde para darse cuenta.
Esta teoría puede servirnos para explicar lo que le ocurre al venezolano en su constante intento por adaptarse a los cambios de la vida en sociedad, ya que, se ve envuelto en una lucha diaria por subsistir, a su vez envuelto en una persistente paranoia a causa de la violencia desatada, que no distingue de raza, credo o clase social. Nos hemos visto en la obligación de adaptarnos casi que por supervivencia a los abusos en incompetencia de parte del gobierno.
Aun así me llama la atención la respuesta ante esta situación como sociedad, donde se palpa una aguda pérdida de la capacidad de asombro ante cualquier hecho de violencia, sin dejar muy atrás la cuestionable “habilidad” del venezolano de hacer de toda tragedia un chiste, cada vez estamos más subordinados a la grave humillación de tener que soportar las colas, la escasez, la falta de suministro de agua, los cortes eléctricos y como cada día esto pasa a formar parte de la cotidianidad
El autor Cesar Vidal plantea como los regímenes alrededor del mundo, utilizan el lenguaje y la indefensión aprendida para prolongarse el mayor tiempo posible en el poder
He llegado a pensar que tenemos cierta cobardía disfrazada de “tolerancia” y eso es lo que ha permitido a este a gobierno llegar a donde ha llegado y le va a permitir que aumente la gasolina, sino hacemos algo. Con esto no hago un llamado a la resignación, pero tampoco a acciones de violencia desgastante que solo han servido para mostrar la verdadera naturaleza violenta de algunos oficialistas y de parte de la FANB.
Considero que es hora de organizar la agenda social y avanzar con protestas y propuestas concretas, que permitan al ciudadano incorporarse progresivamente y conectar de nuevo con la esperanza de vivir en un mejor país.
Como diría Viktor Frankl un Psiquiatra sobreviviente de holocausto nazi “Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir como responder a esas circunstancias”
Lamentablemente en nuestro país tenemos una larga lista de experiencias negativas, luego de varias elecciones y procesos algunos “democráticos” y otros no tantos “vacío de poder del 2002” todos con resultados negativos para la ciudadanía, es normal que muchos venezolanos no tengamos esperanzas, o de momento no vislumbremos la luz al final de este camino, lo que no podemos permitirnos es el dejar de aspirar y trabajar por un mejor porvenir para todos. Por muy cliché que esto suene no podemos regalar nuestra patria así de fácil.
Posiblemente parezca muy ingenuo el anterior planteamiento, pero es precisamente llenarnos de negativismo y resignación lo que requiere este gobierno para atornillarse y subyugar toda fuerza o capacidad de respuesta, cada movimiento del Psuv buscar desmoralizar y ridiculizar cualquier voz crítica, con la finalidad de que el ciudadano vaya perdiendo toda esperanza de cambio o solución.
Los dirigentes de este gobierno se han encargado sistemáticamente de mantener al ciudadano ocupado y preocupado por el día a día, de manera tal que los problemas a mediano y largo plazo se postergan y parecen perderse en el firmamento, hasta que ya es muy tarde para darse cuenta.
Esta teoría puede servirnos para explicar lo que le ocurre al venezolano en su constante intento por adaptarse a los cambios de la vida en sociedad, ya que, se ve envuelto en una lucha diaria por subsistir, a su vez envuelto en una persistente paranoia a causa de la violencia desatada, que no distingue de raza, credo o clase social. Nos hemos visto en la obligación de adaptarnos casi que por supervivencia a los abusos en incompetencia de parte del gobierno.
Aun así me llama la atención la respuesta ante esta situación como sociedad, donde se palpa una aguda pérdida de la capacidad de asombro ante cualquier hecho de violencia, sin dejar muy atrás la cuestionable “habilidad” del venezolano de hacer de toda tragedia un chiste, cada vez estamos más subordinados a la grave humillación de tener que soportar las colas, la escasez, la falta de suministro de agua, los cortes eléctricos y como cada día esto pasa a formar parte de la cotidianidad
El autor Cesar Vidal plantea como los regímenes alrededor del mundo, utilizan el lenguaje y la indefensión aprendida para prolongarse el mayor tiempo posible en el poder
He llegado a pensar que tenemos cierta cobardía disfrazada de “tolerancia” y eso es lo que ha permitido a este a gobierno llegar a donde ha llegado y le va a permitir que aumente la gasolina, sino hacemos algo. Con esto no hago un llamado a la resignación, pero tampoco a acciones de violencia desgastante que solo han servido para mostrar la verdadera naturaleza violenta de algunos oficialistas y de parte de la FANB.
Considero que es hora de organizar la agenda social y avanzar con protestas y propuestas concretas, que permitan al ciudadano incorporarse progresivamente y conectar de nuevo con la esperanza de vivir en un mejor país.
Como diría Viktor Frankl un Psiquiatra sobreviviente de holocausto nazi “Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir como responder a esas circunstancias”
Politólogo José Leonardo Caldera
@JoseLCaldera
Sec. De formación de UNT-Zulia
@JoseLCaldera
Sec. De formación de UNT-Zulia
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